“La tecnología es un excelente sirviente, pero un amo peligroso.”— Christian Lous Lange.

PANTALLAS POSITIVAS
El desafío actual: educar en la era de las pantallas
Una de las preocupaciones más urgentes en la comunidad educativa es cómo afrontar el impacto del uso de pantallas, videojuegos y redes sociales en niños, niñas y adolescentes.
Aunque las herramientas digitales pueden potenciar el aprendizaje, su uso prolongado también plantea riesgos reales para el bienestar, el neurodesarrollo y la vida emocional de los estudiantes.
Los efectos no solo se reflejan en la salud física o mental, sino también en su rendimiento académico y en sus relaciones familiares y sociales, especialmente cuando la exposición comienza desde edades tempranas.
Esta situación ha llevado a las directivas de instituciones educativas a preguntarse:
¿Estamos acompañando a las familias en este desafío o dejando que enfrenten solas el impacto de las pantallas?
Igualmente, en casa, madres y padres se enfrentan a una pregunta difícil de responder:
¿Cómo decir “no” a las pantallas cuando nosotros mismos dependemos de ellas a diario?
La pregunta de sus hijos lo resume todo: “¿Por qué tú sí puedes?”
¿En qué consiste?
El programa “Pantallas Positivas” atiende de forma integral los tres ejes de la comunidad educativa: padres y madres, estudiantes y docentes.
El objetivo general es proporcionar formación, recursos y estrategias a la comunidad educativa para gestionar el uso en equilibrio de pantallas, redes sociales y video juegos en los diferentes contextos educativos.
Imagina un camino paso a paso para acompañarte con sesiones que guían en cómo establecer pautas y límites dentro del hogar y el aula para lograr el balance necesario en el uso de los pantallas, de una manera que posibilita el disfrute y su aprovechamiento disminuyendo el impacto en el neurodesarrollo y favoreciendo su aprendizaje.
La institución establece cómo llevar a cabo la formación a la comunidad educativa, de acuerdo con los resultados obtenidos de una charla- taller gratuita, en la que se detectan las necesidades a priorizar.

Necesidades que resuelve
Evitar conflictos diarios alrededor del uso de pantallas. Guiando a las familias en la adaptación de rutinas, hábitos y estrategias que faciliten la regulación del uso.
Prevenir el impacto del uso excesivo de pantallas en la salud física, mental y emocional fortaleciendo el vínculo familiar.
Concientizar a la comunidad educativa acerca de las consecuencias en el neurodesarrollo y en el aprendizaje del uso excesivo de pantallas a edades tempranas.
Utilizar la tecnología como aliada para aprender, investigar y descubrir de forma creativa, crítica y con sentido.
Aspectos diferenciadores
